Diario CoVid-19

Semana 1:
En este primer capítulo de esta gran aventura destaco como palabra clave la adaptación. Aún no éramos conscientes de la gravedad de la enfermedad, únicamente pensábamos en la parte positiva de que eran unas vacaciones o descanso de la universidad.
En esta etapa volví a mi tierra, Málaga, para vivir esta aventura con las personas más importantes para mí como son mis padres. En primera instancia, todo era novedoso y bonito ya que mis padres me echaban mucho de menos y era una situación de reencuentros para todos.
Semana 2:
La segunda semana llegó con muchas novedades y miedos ya que la situación empezaba a empeorar, cada día había mas fallecidos y siempre decían que estábamos llegando al pico de la misma pero esta historia se repetía día tras día. Nos comentaban que íbamos a estar dos semanas más confinados en casa y se nos hacía un nudo en la garganta preocupados por el qué será y como vamos a salir de esta.
Además, teníamos mucha incertidumbre creada por la universidad ya que no nos contaban nada no sabíamos y algunos de ellos no se ponían en contacto con nosotros porque ni si quiera conocían los diferentes recursos.
Semana 3:
Aquí llegaría la peor semana de todas sin duda, ya que en ella se juntaron todos los sentimientos negativos y reprimidos en las semanas anteriores de incertidumbre.
En casa, todos estábamos muy susceptibles y cualquier palabra o hecho era motivo de la explosión de una bomba que afectaba a todos los miembros de la misma por igual. Esto era por la desilusión, desesperanza y agotamiento de esta situación. Era la primera prórroga del estado de alarma que vivíamos y fue el que más sorprendidos nos dejo; los datos eran desconsoladores.
Además, en los estudios faltaba coordinación por parte del profesorado y lo único que recibíamos eran bombardeos constantes de información que no sabíamos como asimilar.
Semana 4:
Llega la semana santa llena de recuerdos, tradiciones y reuniones con amigos. Estaba agotada mentalmente de esta situación debido a la gran carga de la semana anterior, pero sin embargo, conseguimos arreglar las cosas en casa y unirnos todos para formar un equipo lo más unido posible. Hicimos planes juntos dentro de las posibilidades creando así un gran clima en casa.
Fue una semana que nos ayudó a descansar un poco y nos dió tiempo para escucharnos a nosotros mismos, reconociendo las emociones y proponiéndonos objetivos para la semana siguiente.
Sin duda fue un antes y un después en esta situación, un cambio de mentalidad para afrontarla y con una motivación renovada.
Semana 5:
Y llego la quinta semana ya hacemos un mes confinados y cuánto hemos perdido en estos días, pero sin embargo, debemos de ver el lado positivo de ello por fin hay datos esperanzadores, las cifras de fallecidos disminuyen y vemos la luz al final del túnel. Se habla de una tercera prórroga pero ya con mas liviana en la cual cuando lleguemos a su fin podamos retomar en una pequeña porción nuestra antigua vida.
Es la semana en la que más emociones positivas he recibido y en la cual mi actitud ha sido más enérgica y divertida, ya que es en la que más motivada me siento.
Semana 6:
Llevamos ya mes y medio de confinamiento, las ganas de que finalice todo esto crecen cada vez más. A ésto se suman las cargas de trabajo que recibimos por parte de la universidad, se van fijando fechas de los parciales que no hemos podido realizar y se ve un mes de mayo muy ocupado.
Sin embargo, vemos un abismo de esperanza, los niños ya pueden empezar a salir de sus casas, una luz al final de este largo túnel. Poco a poco somos capaces de gestionar mejor todas las emociones y bombardeos de información que obtenemos desde los medios como de los profesores.
Es una semana larga, pero que sin duda nos muestra una pequeña victoria de esta gran guerra.
Semana 7:
La gran semana hasta ahora, podremos salir a practicar lo que más nos gusta, con horarios sí. pero podremos. Este sábado podremos todos realizar deporte. Se convierte en el gran motivo para trabajar más duro que nunca esta semana para poder disfrutar de estas pequeñas salidas.
Por otro lado, tras conocer el plan de desescalada nos informan de que no podremos volver a esa ciudad que nos tiene a muchos enamorados hasta finales de junio con suerte. Así se ve finalizado mi primer año de independencia, en el que tantas personas preciosas han aparecido en mi vida. La tristeza me invade, pero sin embargo, soy capaz de remontar ya que me doy cuenta de lo que realmente es importante, todos aquellos que he mencionado antes están bien, con salud y todos aquellos que les rodean también.
Este hecho confirma que todo este esfuerzo y sacrificio merece la pena, somos muchos que no nos vemos afectados gracias a ello, y no hay mejor recompensa que ésta.
Semana 8:
Esta semana fue una gran decepción para mí; me esperaba una pequeña vuelta a la normalidad debido a la posibilidad de pequeñas salidas. Sin embargo, todo era extraño y nuevo, todo había cambiado. El miedo era se apoderaba de mí, tantas normas y regulaciones a las que hay que adaptarse que no puedes relajarte ni un momento.
Además, cada vez había más obligaciones y proyectos que entregar. Se veía así limitada la posibilidad de disfrutar de ratitos para reflexionar.
Ha sido una pequeña liberación dentro de este gran confinamiento, que va para largo.
Semana 9:
Y llegaron los primeros exámenes y sus correspondientes resultados; no son malos pero no reflejan, por lo general, el esfuerzo que se les dedica. Este nuevo método puede parecer mucho más sencillo para el alumnado ya que posee más tiempo de organización de sus labores; pero sin embargo, el resultado es una gran descordinación por parte del profesorado. Por lo general, en muchas asignaturas, sobre todo en el marco teórico, me siento desbordada y con una gran presión.
En estas situaciones todos debemos de ser más empáticos, y eso no lo estoy sintiendo. La mayoría están realizando ahora, a 10 de mayo, aquellos exámenes que se nos quedaron colgados en marzo y abril; que entiendo que debemos de realizarlos, pero deben de verse ajustados a la situación pudiéndose reducir brevemente su contenido o simplemente, midiendo nuestra capacidad de razocinio no la de reacción como parece.
A pesar de ello estoy contenta de los resultados, pero sinceramente creo que esto nos va a pasar factura, tanto mental como físicamente a todos los estudiantes. Considerando que, por lo menos desde mi punto de vista, la motivación del estudiantado se está viendo reducidas conforme pasan los días confinados.
Semana 10:
Esfuerzo y sacrificio son las palabras que definen esta semana. Hemos tenido que trabajar y estudiar mucho para realizar uno de los exámenes de mayor dificultad de este cuatrimestre. Además, dada la situación y agotamiento mental cada vez se suman mas complicaciones que condicionan de forma negativa nuestra concentración.
Disfrutamos de las primeras salidas en grupo en Málaga y todo parece que mejora y poco a poco vuelve a la realidad; para mí, es una realidad nueva en todos los sentidos ya que se retoman amistades que debido a mi cambio de vivienda habían quedado más alejadas. Hay un nuevo mundo por descubrir y una nueva forma de verlo, siempre con prudencia pero con más ganas que nunca.
Emocionalmente está teniendo un gran impacto en mi vida, me está cambiando como persona y convirtiéndome en una nueva. Pero, con una base clara "Vive y deja vivir".
Semana 11:
Académicamente es una semana dura pero, es la última de ellas y hay que sacar fuerzas de donde las haya. Nos apoyamos los compañeros, unos dan la mano un día y otros al siguiente, si no en esta situación y circunstancias sería imposible abordarlas. Sin embargo, los resultados son en su mayoría muy positivos. Por fin un poco de descanso tan necesario.
Sabemos que no podemos bajar la calma porque llegan los últimos pero esta vez, con nuevas fuerzas.
Nos encontramos en la mayoría agotados tanto física como psicológicamente. A pesar de ello sabemos que saldremos de aquí más fuertes que nunca y eso sí, deseando vernos ya. Un hecho que parece que el año que viene, en cierta medida, será posible y que tanta vida nos ha dado a muchos de nosotros.
Finalmente, toca luchar y ahora más unidos que nunca porque como equipos somos más fuertes.
Semana 12:
Ya solo queda el último apretón para volver a ver a nuestros amigos, compañeros y familiares, que por diversas circunstancias se quedaron confinados en otra provincia de nuestra Andalucía. Este es el principal motivo por que lucharé esta semana con las pocas fuerzas que quedan para conseguir lograr los mejores resultados posibles.
Es una semana de reflexión, muchas asignaturas las vamos cerrando acabándose así, poco a poco, mi primer año como universitaria. Ha sido una experiencia maravillosa y de la cual he obtenido un gran aprendizaje tanto para mi vida cotidiana como una posible laboral.
La semana que viene por fin recargaremos nuevas energías y podremos ver a nuestros amigos manteniendo siempre la distancia de seguridad.
Semana 13:
Reencuentros. Esta palabra define lo ocurrido esta semana, me he llenado de buenas vibras y emociones; por fin, he visto a mis compañeros. Algunos estaban cambiados y otros como siempre, esta situación nos ha marcado, eso está claro.
Podremos seguir viéndonos hasta final de curso y eso nos llena a todos de felicidad. La amistad y el amor son dos de vínculos que me dan vida. Me llenan de vida y me dan energías para luchar por todo aquello que yo quiero y es por ello, que ahora más que nunca trabajaré para llegar hasta donde mi esfuerzo pueda hacerlo.
Ha sido una semana por la que todo este sufrimiento ha merecido la pena.
Semana 14:
Llega el fin de este gran diaria, lo guardaré siempre para poder recordar todos aquellos sentimientos y emociones que viví durante esta pandemia. Ya se van acabando las evaluaciones y cerrándose con suerte mi primer año de carrera.
Solo tengo palabras para agradecer a todos aquellos profesores que han tratado de hacernos más amena esta situación. En concreto, esta asignatura ha servido para conocerme un poco más a mi misma y a aprender como expresar estas mismas sensaciones. Ha sido una ad¡signatura muy enriquecedora tanto a nivel personal como académico, ya que nos han dado la oportunidad de hacer retos u buscar información que sin su apoyo nunca habríamos descubierto.
Ha sido todo un honor compartir aula con todos mis compañeros y profesores durante el poco tiempo que se nos ha permitido. Mucho ánimo y a disfrutar.
Un saludo,
Alicia Lara.